#1 Fi-Fi. Y si… se va la electricidad una semana

Se va la luz una semana en el mundo y se hunden las bolsas

Y lo hace en todo el mundo.

Imagina que tenemos un apagón durante todo ese tiempo. Un terremoto en cadena se ha cargado las principales centrales nucleares del planeta, o ha habido una guerra…

Durante todo ese tiempo solo funcionan sistemas aislados de emergencia, pero lo hacen durante 3 o 4 días. Cuando pasa la semana los sistemas comienzan a reestablecerse, primero en las grandes ciudades y luego se va extendiendo al resto de territorios.

Todo este tiempo sin electricidad provoca muchísimos problemas, son tantos que cuesta imaginarlos ahora; alimentación, plantas de producción, accidentes de todo tipo…. y las bolsas mundiales apagadas. Todos los sistemas de información interconectados muertos, los algoritmos predictivos muertos y ni siquiera se sabe cuánto vale un barril de petróleo.

Cuando vuelven a reestablecerse los sistemas de suministro eléctrico los mercados financieros, de todo tipo de activo, se hunden.

Sin embargo ese no es el mayor problema.

Los organismos reguladores, los responsables tecnológicos, los operadores bursátiles y finalmente los ciudadanos se dan cuenta de algo muchísimo peor; los registros informáticos de todos sus activos financieros han desaparecido.

El dinero en una cuenta corriente es un activo financiero. Un plan de pensiones es un activo financiero. Un bien inmueble es un activo financiero (o puede serlo).

La gran pregunta es, ¿qué patrimonio financiero demostrable tendrías si hubieras vivido esa situación?

Cuenta corriente cero, fondos de inversión cero, planes de pensiones cero.

Incluso si el contrato de la vivienda donde resides es electrónico, también cero.

Todo el sistema financiero es un sistema contable. El dinero es un sistema de contabilidad informática, donde solo existen unos asientos en una CPU en algún sitio.

Luego ese asiento se puede convertir en billetes o en bienes y servicios, pero en sí no es nada.

¿Qué se hubiera salvado?

Las propiedades físicas (bienes raíces o real assets) y/o los bienes invertidos mediante contrato físico.

Lo que no sabríamos es su valor, que hubiera cambiado, aunque la propiedad no.

Todos los gobiernos del mundo utilizan máquinas de escribir para tratar y guardar sus documentos más sensibles y así evitar el espionaje.

Nuestra confianza descansa sobre un sistema contable donde, en muchos casos no existe contrapartida. Hay que diversificar en tipo de productos y en medios de inversión, no todo debería ser digital, lo físico y analógico va a ser cada vez más valioso por su escasez.


“Fi-Fi” son artículos en versión “Sci-Fi” (ciencia ficción) donde planteamos, en clave de ucronía, que pasaría si…. para entender las fragilidades y consecuencias en nuestra situación financiera.