Uncommon Finance ¿Qué está pasando?

Probabilidad de perder dinero en el SP 500 según el marco temporal

Las redes están repletas de cursos para hacer “trading” intradía que con tan sólo un fin de semana lectivo te capacita para batir a los grandes tiburones de las finanzas y arrebatarles todo su dinero. A este reclamo acuden los incautos como las moscas a la miel sin el atisbo de duda de ser desplumado.

En el gráfico queda suficientemente claro lo que sucede con los mencionados inversores. Los que hacen operaciones intradía en el SP 500 (abre y cierran posición el mismo día) tienen una probabilidad del 46 % de perder su dinero. A un mes la cosa no cambia mucho, se tiene una probabilidad del 41 %. A 12 meses mejora la pinta, tienes un 31 %. A 3 años sigue mejorando, un 21 % de perder. Y, ¡¡¡albricias¡¡¡¡, a 10 años sólo tienes un 10 % de probabilidades de perder dinero. Como decía Buffet, el mercado es un trasvase de capital de los inversores nerviosos a los que tienen paciencia.

Fuente del gráfico: thereformedbroker.com

Zoom empieza a desinflarse

Pocas empresas se han convertido en un sinónimo de pandemia como Zoom. Esta empresa basada en un modelo de suscripción entró de golpe en nuestras vidas y en nuestra rutina a raíz del covid. Por ello no extrañan los 882 millones de ingresos en su último trimestre, frente a los 188 millones del último trimestre anterior a la pandemia, es decir, casi se ha quintuplicado en sólo un año. Este crecimiento explosivo se tradujo incluso en lo más raro para muchas empresas tecnológicas de rápido crecimiento: beneficios reales (no sólo usuarios).

Dicho esto, el futuro de la compañía ya no parece tan alentador, poco a poco nos hemos ido incorporando a las oficinas y reduciendo las video-llamadas, algo que por otro lado era bastante agotador. Para que Zoom siga creciendo tiene que esperar que ocurran dos cosas: la primera es que el uso de las videollamadas se mantenga a un nivel tan elevado, y la segunda es que una empresa tecnológica más grande no venga a comerse su tostada en un sector en el que la fidelidad a la marca casi no existe.

Fuente: Chartr

Un activo sencillo para protegerse de la inflación

La inflación nos parece acechar detrás de la cortina de la crisis en la que estamos inmersos. No parece haber refugio seguro contra ella y puede ser una merma importante de nuestro capital, como ya se viera en periodos anteriores de la historia.

La historia nos sirve para aprender de ella, o al menos intentarlo. Uno de los periodos de mayor inflación fue el iniciado en los años setenta del pasado siglo llegando a los años ochenta. En el tabla se muestran los rendimientos de la deuda pública americana en aquellos convulsos tiempos. Como podemos observar los bonos se defendieron bien, pero el que mejor lo hizo fue la deuda estatal a 3 o 6 meses (T-bills) con un rendimiento del 7,2 % anual; asómbrense. Como se comentó en un anterior post, tiene sentido acortar el periodo de madurez de bonos en nuestra cartera con la que está cayendo y va a caer. Además con el plus de que si nos vamos a la deuda de muy corto plazo no nos veremos afectados por las subidas y bajadas de tipos de interés que puedan presentarse en el futuro.

Fuente del gráfico: https://awealthofcommonsense.com

Se dispara la especulación

Comentábamos hace unos días cómo continúa la vorágine especulativa por parte de los inversores retail, para ello lo ejemplificábamos a través de las búsquedas en Google de las últimas semanas. En este caso traemos otro ejemplo muy claro de los altos niveles de especulación que estamos viviendo por parte de los minoristas, son los niveles de negociaciones de las llamadas “penny stocks” las acciones de las compañías de pequeña capitalización que cotizan a un precio muy bajo, por lo general por debajo de 1 dólar.

Las últimas cifras, que cubren la actividad hasta finales de febrero, muestran una creciente disposición a negociar los valores más arriesgados disponibles para los inversores particulares, el numero de acciones negociadas se ha disparado hasta los 2 billones, una locura. En España también tenemos el equivalente, los llamados “chicharros”, valores muy baratos (menos de 1 euro) y con poca liquidez, lo que implica gran riesgo para el inversor.

Fuente: Sentiment Trader

Comparando la situación económica actual y la vivida al final de la segunda guerra mundial

Mucho se ha escuchado hablar en esta crisis de la desconexión de la economía con respecto al comportamiento de la bolsa. La mayoría de gente cree que las bolsas son un espejo donde se refleja el comportamiento de la economía. Si todo fue así sería muy sencillo te darías una vuelta por el barrio y si la economía va a toda vela tú cogerías tus ahorros y los meterías en renta variable. Esto no funciona así, más bien la bolsa descuenta el futurible proceder de la economía. Toda la subida que hemos tenido en las bolsas desde la caída de marzo del año pasado ha sido la creencia de que la economía se recuperaría pronto, y que, más importante aún, los bancos centrales saldrían al rescate costara lo que costara.

¿Una vez descontada la recuperación y la inundación de liquidez continuarán las subidas bursátiles?. Esta es la gran pregunta difícil de contestar. En el gráfico podemos ver la deuda pública con respecto al PIB de los países desarrollados y de los que están en vías de ello en el periodo de la segunda guerra mundial. Como podemos ver la deuda cayó de una forma considerable tras la confrontación bélica. ¿Qué ocurrirá en los mercados bursátiles cuando se disminuya el nivel de ayuda?. Será la economía por si sola capaz de generar crecimiento y riqueza?. Dependiendo las respuestas que se les de a estas preguntas, se podrá dilucidar la senda que seguirán los mercados financieros.

Fuente del gráfico: https://awealthofcommonsense.com

Entra dinero a espuertas en renta variable

El año pasado a raíz de la crisis del covid vimos cómo salió mucho dinero de renta variable (fondos de inversión) y se destinó a renta fija, oro y otros activos refugio. Parece que esa tendencia ya ha quedado atrás y noviembre supuso un punto de inflexión, desde entonces han entrado grandes flujos en estos vehículos de inversión, sobre todo en los que invierten en renta variable no americana y se han recuperado los niveles pre-covid. Como veíamos hace unos días, a nivel retail continúa la vorágine especulativa.

Fuente: Goldman Sachs