Empezar tarde a ahorrar e invertir te puede salir muy caro

Seguramente habrás escuchado esta frase muchas veces: Empieza a invertir cuanto antes.

La lógica dice que cuanto antes empieces a ahorrar y a invertir, más tiempo estará trabajando tu dinero con el interés compuesto y más éxito tendrás como inversor.

Pero a este consejo le falta algo mucho más grande. Invertir cuanto antes importa no sólo por la cantidad de tiempo, sino porque ahorrar dinero es lo más difícil y el interés compuesto es la parte sencilla.

Se trata de un tema de comportamiento y no de simples matemáticas sobre por qué deberías empezar a invertir cuanto antes.

Por mucho que inviertas y esperes que esa cantidad vaya aumentando, tienes que seguir ahorrando y haciendo crecer esa cifra.

Invertir cuando se tienen menos de 30 años es crucial porque se tienen pocas responsabilidades y se puede ajustar mucho el presupuesto. Es más fácil ahorrar antes de tener una hipoteca, hijos, cuidar de los padres,…

Cada año que te retrases en empezar a ahorrar e invertir, necesitarás trabajar un año extra o ahorrar más de lo que hubieses ahorrado en los años anteriores para ponerte al día.

Para entenderlo con un ejemplo, imagina que ahorras dinero durante 40 años, desde los 25 a los 65 y luego te jubilas. Cada año ahorras la misma cantidad y consigues la misma rentabilidad todos los años beneficiándote del interés compuesto.

La pregunta es: ¿cuánto más tendrías que ahorrar cada año si empezases a invertir un año más tarde (empezar cuando tienes 26 años)¿ ¿y empezar 10 años más tarde? ¿y 20?

1. Impacto en la rentabilidad de comenzar tarde a invertir

2. El tiempo no perdona para los que esperan

3. También puedes hacer que el ahorro sea sencillo

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