Phi: La motivación como una variable oculta del rendimiento

El siguiente estudio es un interesante análisis sobre la motivación en el mundo de las finanzas.

Como en la mecánica cuántica, donde una “variable oculta” es un elemento que falta en un modelo que deja el sistema incompleto, ocurre lo mismo en el manejo de las inversiones.

A través de encuesta realizada a 3600 inversores y 3300 profesionales de la inversión de 20 países distintos, ha servido para encontrar la variable “phi” que tiene relación con la rentabilidad a largo plazo basada en la motivación.

Cuando la variable phi de la inversión profesional, de la firma de inversión y de los clientes está alineada, esto representa el máximo potencial para rentabilidades sostenibles a lo largo de los ciclos de los mercados y enfocadas en las metas a largo plazo de los clientes.

Para maximizar phi, primero se deben entender los elementos básicos de la teoría motivacional y cómo esta teoría se aplica al mundo de la industria de la inversión.

Los estudios basados en la teoría de autodeterminación han encontrado que el mejor clima en el trabajo genera habilidades adicionales que nuestra industria necesita para realizar completamente al individuo. En el contexto de las finanzas puede sonar esotérico, pero dadas las disrupciones en el ambiente de hoy en día, es precisamente ahora cuando estas habilidades separarán a los ganadores de los perdedores.

¿Por qué estudiar la motivación?
A primera vista, en la profesión de la inversión, parece difícil estar desmotivado. Pero mirando más a fondo, se puede ver que el tipo de motivación que domina en la industria es precisamente el que trabaja en su contra.

La motivación es el motor que mueve el comportamiento.
Las buenas noticias son que:

  • El 53% de los profesionales de la inversión dijeron que persiguen una carrera en el mundo de la inversión porque son apasionados de los mercados.

Las malas noticias son que:

  • Sólo el 28% dijeron que están en la industria de para ayudar a los clientes a conseguir sus metas financieras.
  • El 5% dijeron que ayudan a contribuir al crecimiento económico.

“La industria dice que está cambiando a mirar más por sistemas de largo plazo, pero creo que todavía confiamos mucho en las estructuras de bonus en el corto plazo. Los managers todavía se enfrentan a presiones externas, como pérdida de dinero si no consiguen rentabilidades en el corto plazo.”

CEO de una empresa de activos

El interés personal todavía prevalece. Casi dos tercios (62%) de los inversores profesionales creen que su organización actúa en su propio beneficio en lugar de en el del cliente.

Se preguntó lo mismo a los pequeños inversores y algo más de la mitad (54%) creen que las instituciones financieras ofrecen productos y servicios en su propio interés.

Como resultado, un tercio (32%) de los pequeños inversores atribuyen el éxito de su plan en el largo plazo a su asesor. El resto, se atribuye el mérito a ellos mismos y el 38% se lo atribuye a amigos y familiares.

Realizando cambios en nuestro lugar de trabajo, a través de la cultura y el liderazgo, la pasión por batir los mercados que mueve a tantos profesionales, se podría canalizar en una motivación más sostenible y de más valor.

La variable oculta del rendimiento
La motivación sostenible es phi: un estado de la mente para dar rentabilidad a lo que se mueve por un propósito gracias a los hábitos y los inventivos.

Individuos con un alto phi son movidos por una creencia de que trabajan en el servicio de algo más grande que ellos. Sus metas personales y valores están alineados con los de su empresa y los de sus clientes.

El liderazgo debe recordar constantemente a los managers cuál es su tarea final para entender las metas de los clientes, como puede ser: generar unos ingresos para la jubilación, pagar la educación de sus hijos o comprar una casa.

Para calcular phi, se hicieron preguntas basadas en teoría académica:

  • Propósito: ¿Qué te motiva para buscar rentabilidad?
  • Hábitos: ¿Por qué continuas en la industria del manejo de la inversión?
  • Incentivos: ¿Piensas en tu trabajo como un empleo, una carrera o una llamada?

Sin embargo, sólo el 17% de los profesionales de la inversión tuvieron un alto phi, y un 53% tuvieron un phi bajo o nulo, como se puede ver en la siguiente gráfica:
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Entender la motivación de los clientes
También es interesante medir la motivación de los pequeños inversores, que están más centrados en el comportamiento para conseguir sus metas a largo plazo.

Estos inversores tienen motivaciones de dos tipos, basadas en el miedo y en las consecuencias negativas y las basadas en conseguir metas y logros.
Se debe trabajar para que el inversor perciba que la industria actúa en el interés de los clientes, hacer conocer todas las tarifas que está pagando y explicar mejor en función de sus metas para que no rechace el uso de un asesor financiero.

Los hábitos de la inversión deben estar motivados desde el propósito y las metas y no por el miedo o las pérdidas.

Las organizaciones de éxito de la industria deberían ser capaces de incrementar el nivel de phi de sus empleados y clientes para conseguir una industria más sostenible.

Cuantificar lo incuantificable
Hay gran potencial para “phi” en el mundo de la inversión porque mide conceptos como la motivación y el propósito que aún no habían sido medidos.

En esta industria que ama tanto los números, hay poco interés en factores que no puedan ser medidos con fiabilidad.

Aun así se ha buscado esa variable oculta que debería sostener a las firmas en tiempos difíciles de los ciclos del mercado. Y a través de “phi” para medir y describir esa diferencia, y quizá con el tiempo pueda tener la fuerza de transformar la industria en una profesión más respetada, segura, con mejores ganancias para los clientes y crear más valor para la sociedad.

Los 10 atributos de los grandes inversores

Tal vez el error más grande en el negocio de inversión es el fallo en distinguir entre el análisis fundamental de una empresa y las expectativas implicadas por el precio de mercado.

El mundo de la inversión y las empresas ha cambiado mucho en los últimos 30 años. Los inversores nos enfrentamos a una serie de desafíos psicológicos. Quizás lo más difícil es aprender nuevas cosas cuando llega nueva información.

El dimensionamiento y la construcción de la cartera todavía no tienen la atención que merecen y el cambio progresivo de la gestión activa a pasiva tiene una gran implicación para la industria de la inversión.

Michael J. Mauboussin, con alta experiencia en el mundo de la inversión, nos cuenta los 10 atributos que deben tener los grandes inversores.

1. Utiliza los números (y entiende la contabilidad)
Para ser un inversor de éxito, tienes que sentirte cómodo con los números. No hay muchos cálculos complicados, pero es esencial utilizar las cifras, los porcentajes y las probabilidades correctas. Uno de los elementos más importantes es el análisis del estado financiero. La contabilidad es uno de los principales idiomas del negocio. Los grandes inversores son expertos en el análisis de los estados financieros, lo que les permite entender lo que ha hecho una empresa en el pasado, que da algún sentido a cómo lo hará en el futuro.

Los objetivos del análisis de los estados financieros son dobles.

El primero es traducir los estados financieros en flujo de caja de la empresa, que es el elemento vital del valor corporativo. El flujo de caja se calcula con los ingresos en efectivo y restando las inversiones que una empresa realiza para generar ganancias futuras. Las inversiones incluyen aumentos en el capital de trabajo, gastos de capital de lo que se necesita para mantener la planta, el equipo y las adquisiciones. El flujo de caja es lo que queda después de que las inversiones se han restado de las ganancias en efectivo. Es también la suma que una empresa puede devolver a sus inversores en forma de pago de intereses, dividendos y recompra de acciones, sin poner en peligro las perspectivas de creación de valor de una empresa.

Las ganancias son la métrica más utilizada para saber cómo la hace una empresa. Hay que tener en cuenta que el crecimiento en ganancias y el crecimiento en valor son distintos. Las empresas pueden aumentar los ingresos y a la vez destruir su valor si las inversiones que realizan no obtienen una rentabilidad adecuada. Al centrarse en el flujo de caja, un inversor traduce los estados financieros en el valor de la empresa.

El segundo objetivo del análisis de los estados financieros es hacer un vínculo entre la estrategia de una empresa y cómo crea valor. Una manera sencilla de hacer esto es comparar, línea por línea, dos empresas que están en el mismo negocio. ¿Son sus gastos comparables? ¿Utilizan el capital de una manera similar? Notar las diferencias en cómo las compañías gastan dinero y asignar recursos de inversión ofrece una visión de sus posiciones competitivas.

Puedes hacer un análisis más simple mirando el retorno sobre el capital invertido (ROIC, return on invested capital). Puedes dividir el ROIC en dos componentes: rentabilidad (beneficio operativo neto después de impuestos / ventas) y velocidad de capital (ventas / capital invertido).

El análisis de cómo una empresa hace dinero entra directamente en una evaluación de cuánto tiempo la compañía puede sostener su ventaja (si el ROIC es atractivo) o qué tiene que hacer para mejorar sus beneficios económicos. Entender un negocio requiere entender los números.

La tarea se ha vuelto más difícil en los últimos años, ya que las empresas están invirtiendo más en activos intangibles y menos en activos tangibles. Por ejemplo, en el año fiscal 2016, Microsoft invirtió aproximadamente 1.5 veces más en investigación y desarrollo (registrado en la cuenta de pérdidas y ganancias) que en gastos de capital (que se capitalizaron en el balance general.)

Este cambio significa que las medidas contables tradicionales son menos útiles, pero sigue siendo necesario entender la economía actual de un negocio y sus expectativas.

2. Comprende el valor 

El panorama de la inversión ha cambiado mucho en las últimas tres décadas. Es interesante considerar en este tiempo qué cambia y qué no cambia. La verdad es que la mayoría cambia.

El promedio de vida media de una empresa es de aproximadamente 10 años, lo que significa que las empresas en lo que se puede invertir está en constante cambio.

Las condiciones siempre están cambiando debido a diferentes factores, como el cambio tecnológico, las preferencias de los consumidores y la competencia. Pero un concepto que no cambia para un inversor es que el valor del flujo de caja futuro determina el valor de un activo financiero.

Esto es cierto para las acciones, bonos e inmuebles. La valoración es un desafío para los inversores porque cada uno de los factores que determinan el valor (flujo de caja, tiempo y riesgo) se basa en las expectativas.

Los grandes inversores se centran en la comprensión de la magnitud y la sostenibilidad del flujo de caja. Los factores que un inversor debe considerar incluyen conocer el ciclo de vida de la empresa, la posición competitiva dentro de su industria, las barreras de entrada, la economía del negocio y la habilidad de administrar su capital.

Los grandes inversores también entienden las limitaciones de los enfoques de valoración como el precio / ganancias y el valor de la empresa / EBITDA. De hecho, no son una valoración sino una ayuda para el proceso de valoración. Ningún inversor se olvida de eso. Estas ayudas son útiles porque te ahorran tiempo, pero hay que tener en cuenta que también les falta información.

“Recuerda que el dinero es un hecho, el beneficio es una opinión”

3. Evalúa correctamente la estrategia (o cómo un negocio hace dinero)

Para evaluar la estrategia de una empresa, lo primer es una comprender cómo una empresa gana dinero. La idea es destilar el negocio a la unidad básica de análisis. Por ejemplo, la unidad básica de análisis para un minorista es la economía de la tienda. ¿Cuánto cuesta construir una tienda y llenarla con inventario? ¿Qué ingresos generará? ¿Cuáles son los márgenes de beneficio? Las respuestas a éstas y otras preguntas deben permitir a un inversor evaluar la rentabilidad económica de una tienda, para entender la empresa en general.

La unidad básica de análisis varía según la industria. Lo que necesitas entender para evaluar un negocio de suscripción, es diferente de un negocio dependiente de la investigación y el desarrollo, como una empresa de biotecnología. Los grandes inversores pueden explicar claramente cómo una empresa gana dinero. Entienden los cambios en los factores de la rentabilidad, y nunca compran acciones de una empresa si no entienden cómo ganan dinero.

Lo segundo es captar la ventaja competitiva sostenible de una empresa. Una empresa tiene una ventaja competitiva cuando gana un retorno de la inversión por encima del coste de oportunidad del capital y gana un rendimiento superior a sus competidores. El enfoque clásico es analizar la industria y cómo encaja la compañía. Para eso se analiza la cadena de valor, se evalúa la amenaza de la innovación de los competidores y las fuentes de ventaja específicas de la empresa.

Hay una distinción entre la estrategia y la eficacia operacional que los ejecutivos y los inversores suelen confundir. La estrategia consiste en ser deliberadamente diferente de la competencia y requiere tomar decisiones difíciles sobre qué actividades hacer y qué no hacer. La eficacia operacional se relaciona con las actividades que todas las empresas tienen que hacer y, por lo tanto, no conlleva elección.

Los grandes inversores encuentran lo que diferencia a una empresa que le permite construir un fondo económico que protege el negocio de los competidores. El tamaño y la duración del fondo son significativos en cualquier valoración. La estrategia y la valoración necesitan ir juntas.

4. Compara eficazmente (expectativas vs fundamentales)

La comparación es un elemento crítico en la inversión. Los inversores comparan todo el día: acciones vs bonos, activos vs pasivos, valor vs crecimiento, acciones A vs acciones B, y ahora vs más tarde. Los humanos somos rápidos en comparar, pero no muy buenos. Quizás la comparación más importante que un inversor debe hacer, y que distingue a los malos de los grandes inversores, es entre los fundamentales y las expectativas.

Los fundamentales captan el sentido del rendimiento financiero futuro de una empresa, que son los factores determinantes del valor, como el crecimiento de las ventas, los márgenes de beneficios operativos, las necesidades de inversión y el retorno de la inversión. Las expectativas reflejan el desempeño financiero implícito en el precio de las acciones. Ganar dinero en los mercados requiere tener un punto de vista que es diferente de lo que sugiere el precio actual.

La mayoría de los inversores no distinguen entre los fundamentales y las expectativas. Cuando los fundamentales son buenos quieren comprar y cuando son malos quieren vender. Pero los grandes inversores siempre distinguen entre los dos.

Una analogía son las apuestas de carreras de caballos. La cantidad apostada en un caballo se refleja en las probabilidades de que el caballo gane la carrera. El objetivo no es averiguar qué caballo va a ganar, sino qué caballo tiene probabilidades de estar menospreciado en relación con las posibilidades de ganar la carrera. Los fundamentales son la rapidez con que el caballo correrá, y las expectativas son las probabilidades. Es necesario considerar estos elementos por separado.

Uno de los desafíos básicos en para comparar bien es un concepto que los psicólogos llaman “arbitrariedad coherente”, que dice que nos esforzamos por entender el valor absoluto de un bien, pero no somos eficaces para entender el valor relativo.

Los seres humanos tendemos a pensar por analogía, lo que puede crear algunos problemas. Un problema es que una sola analogía, o incluso un puñado de analogías, pueden no reflejar una clase de referencia completa de casos relevantes. Por ejemplo, en lugar de preguntar si un cambio es similar a un cambio previo, se debe conocer la tasa de éxito que ha habido en cada cambio. Los psicólogos han demostrado que integrar adecuadamente los resultados de una referencia adecuada mejora la calidad de los pronósticos.

Otro desafío con el uso de analogías es que vemos similitudes cuando nos centramos en las similitudes y vemos diferencias cuando nos centramos en las diferencias. El énfasis de la comparación determina el resultado. Por ejemplo, en un estudio se preguntó qué par de países consideraban más similares, Alemania Occidental y Alemania Oriental o Nepal y Ceilán (el estudio se realizó a principios de los 70 y Ceilán cambió su nombre a Sri Lanka en 1972). Dos tercios de los sujetos seleccionaron Alemania Occidental y Alemania Oriental. Después se preguntó qué par de países consideraban más diferentes. La lógica sugiere una respuesta complementaria de la primera respuesta, y que dos tercios deberían encontrar que Nepal y Ceilán son más diferentes. Pero eso no es lo que ocurrió. El 70% calificó a Alemania Occidental y Alemania del Este más diferentes. Lo que buscas dicta lo que ves.

Un desafío es considerar la causalidad desde el punto de vista de los atributos frente a las circunstancias. Los atributos son características que permiten la categorización. Por ejemplo, los animales con alas y plumas pueden volar. Las circunstancias captan los mecanismos de causalidad. Puesto que la física de la elevación causa el vuelo, los animales o los objetos que pueden crear la elevación volarán, incluyendo la mayoría de los pájaros y de los aviones, y los que no pueden crear la elevación no volarán.

Para aprender de la historia, es necesario comprender la causalidad. Por lo general, limitamos nuestras comparaciones con los atributos y, por lo tanto, perdemos las ideas esenciales. Los grandes inversores comparan bien sin caer en las trampas comunes.

5. Piensa probabilísticamente (hay algunas cosas seguras)

Invertir es una actividad en la que debes tener en cuenta siempre las probabilidades de los resultados. Para comenzar, debes buscar constantemente una ventaja, donde el precio de un activo representa mal las probabilidades o los resultados.

Cuando la probabilidad juega un papel importante en los resultados, tiene sentido centrarse en el proceso en lugar de sólo el resultado. La razón es que un determinado resultado puede no ser indicativo de la calidad de la decisión. Las buenas decisiones a veces dan como resultado malos resultados y las malas decisiones conducen a buenos resultados. A largo plazo, sin embargo, las decisiones buenas presagian resultados favorables, incluso si te equivocas de vez en cuando. El horizonte temporal y el tamaño de la muestra también son consideraciones vitales. Aprender a centrarse en el proceso y aceptar los resultados negativos periódicos e inevitables es crucial.

Los grandes inversores reconocen otra realidad incómoda acerca de la probabilidad: la probabilidad de estar en lo correcto no importa realmente, lo que importa es cuánto dinero ganas cuando tienes razón vs cuánto dinero pierdes cuando estás equivocado. Este concepto es muy difícil de poner en funcionamiento debido a la aversión a la pérdida. Nos gusta tener razón mucho más que estar equivocados. Pero si el objetivo es crecer el valor de una cartera, lo que importa es cuánto pierdes.

Hay tres formas de utilizar las probabilidades:

  • La primera es la probabilidad subjetiva, una cifra que corresponde con un estado de conocimiento o creencia. Por ejemplo, puedes asignar una probabilidad subjetiva a la probabilidad de que dos países vayan a la guerra.

 

  • La segunda es la propensión, que generalmente se basa en las propiedades físicas del sistema. Por ejemplo, se puede estimar la probabilidad de que salga un cuatro en un dado en una sola tirada. La probabilidad es uno de cada seis teniendo en cuenta que el dado es un cubo perfecto y el lanzamiento no está condicionado.

 

  • El enfoque final es la frecuencia, que se utiliza para anticipar rentabilidad de una empresa, como las ventas y las tasas de crecimiento de los beneficios.

Las probabilidades subjetivas, que requieren una actualización frecuente, también pueden ser muy útiles. Pero hay ámbitos en los que vincular las probabilidades con los resultados puede ser traicionero. Aquí, tanto las probabilidades como los resultados muchas veces no se pueden conocer. Este es el territorio de los “cisnes negros”, resultados que están “fuera de las expectativas”, tienen un gran impacto, y se explican después de que haya pasado. Si inviertes de esta forma, tienes que tener más probabilidades para encontrar cisnes negros positivos.

Warren Buffett, presidente y director ejecutivo de Berkshire Hathaway, resumió bien este puto: “Coge la probabilidad de pérdida con la posible cantidad de pérdida dentro de la posible cantidad de ganancia. Eso es lo que estamos tratando de hacer. Es imperfecto, pero eso es todo.”

6. Actualiza tus opiniones de manera efectiva

Las creencias son hipótesis que deben ser probadas, no tesoros a proteger. La mayoría de las personas prefieren mantener sus creencias, incluso cuando los hechos revelan que sus creencias están equivocadas. Además, esperamos que los demás mantengan sus opiniones también.

Todos caminamos con puntos de vista del mundo que creemos que son correctos. Pero estás obligado a cambiar de opinión sólo cuando te enfrentas a una realidad que invalida tus creencias. La manera más fácil de evitar la sensación de estar equivocado es buscar información sesgada que confirme tus creencias. Pero los grandes inversores buscan información o puntos de vista que son diferentes a los suyos y actualizan sus creencias cuando la evidencia sugiere que deberían hacerlo.

Ninguna tarea es fácil. El rasgo de buscar puntos de vista alternativos se llama tener “mente abierta”. Alguien activamente abierto de mente es alguien que tiene la voluntad de buscar evidencias en contra de sus creencias, y de sopesar esas evidencias de manera justa cuando tiene suficiente información. Los grandes inversores también actualizan sus opiniones a medida que llega la nueva información.

La idea es que puedas representar tu grado de creencia sobre algo por una probabilidad. Cuando llega nueva información, actualiza esa probabilidad de que tus creencias sean verdaderas en función de que ocurra algún evento.

Los mejores inversores reconocen que el mundo cambia constantemente y que todas las opiniones que tenemos son tenues. Buscan activamente puntos de vista variados y actualizan sus creencias según dicta la nueva información. La consecuencia de actualizar las opiniones puede ser cambiar el allocation de una cartera.

Otras personas, pueden ver esta flexibilidad mental como inquietante. Pero un buen pensamiento requiere mantener una visión del mundo lo más exacta posible.

7. Ten cuidado con los comportamientos condicionados (Minimizar las restricciones para pensar correctamente)

A Keith Stanovich, profesor de psicología, le gusta distinguir entre cociente de inteligencia (IQ), que mide las habilidades mentales que son reales y útiles en las tareas cognitivas, y el cociente de racionalidad (RQ), la capacidad de tomar buenas decisiones.

Estas dos habilidades es mucho menor de lo que la mayoría de la gente piensa. Es importante saber que puedes mejorar tu RQ. Warren Buffett hace una comparación con la potencia (IQ) y el rendimiento (RQ) de un motor: “Siempre veo el cociente intelectual y el talento como la potencia del motor, pero que el rendimiento, depende de la racionalidad. Mucha gente comienza con motores de 400CV de potencia, pero sólo obtienen 100 de rendimiento efectivo. Es mucho mejor tener un motor de 200CV y utilizarlos todos.

Generalmente operamos con la regla del pulgar, que generalmente es correcta y nos ahorra mucho tiempo. Pero suele estar condicionado y pueden conducir a desviaciones de la lógica o la probabilidad. Generalmente incluyen la disponibilidad (dependen de la información que está disponible), la representatividad (colocación de creencias en categorías que son inexactas), y el anclaje (poniendo demasiada probabilidad en otro lugar). Hay una larga lista de pensamientos condicionados, y los grandes inversores son aquellos que no sólo entienden estos conceptos, sino que toman medidas para manejar o mitigar sesgos de comportamiento en su proceso de inversión.

Normalmente se muestra cómo las decisiones se alejan de los enfoques económicos en situaciones de riesgo. Por ejemplo, con la aversión a la pérdida, que dice que los individuos tienden a sufrir más de las pérdidas que las ganancias comparables. Aunque puede haber una explicación para la aversión a las pérdidas, no es buena para la administración del dinero.

El grado en que tus creencias se corresponden con precisión al mundo, es un ingrediente esencial para el RQ. Las personas que tienen un alto RQ asignan probabilidades según los resultados de forma más precisa. Una forma de mejorar el RQ es realizar un seguimiento de tus pronósticos y calificarlos en función de los resultados.

Los grandes inversores esquivan el comportamiento condicionado porque no les afectan tanto los prejuicios, aprenden acerca de los sesgos y cómo lidiar con ellos, y se ponen en un ambiente de trabajo que les permite pensar de forma correcta.

8. Conoce la diferencia entre información e influencia 

En los mercados clásicos de bienes o servicios, los precios son un mecanismo altamente informativo. En microeconomía, el precio de equilibrio es aquel que equilibra la oferta y la demanda. Un precio más alto crea más oferta que demanda, y por lo tanto exceso de oferta. Un precio más bajo crea más demanda que la ofertada, y por lo tanto demanda excesiva. El precio de equilibrio también se conoce como el precio de compensación del mercado porque elimina el exceso de oferta o demanda. Las curvas de oferta y demanda pueden cambiar, pero el precio es una fuente muy útil de información sobre el mercado.

Los precios también proporcionan información útil en los mercados de valores. El principal valor es como una indicación sobre las expectativas de rendimiento financiero futuro. Los grandes inversores son expertos en traducir entre expectativas y fundamentales, y los mantiene separados en la toma de decisiones.

Sin embargo, invertir es un ejercicio inherentemente social. Como resultado, los precios pueden pasar de ser una fuente de información a una fuente de influencia. Esto ha ocurrido muchas veces en la historia de los mercados, por ejemplo en el auge de las puntocom. Como las acciones de Internet subieron, los inversores que poseían las acciones se hicieron ricos en papel. Esto hizo influencia sobre aquellos que no poseían las acciones y muchos de ellos terminaron cambiando sus creencias y comprando también. Esto alimentó el proceso. El rápido crecimiento del sector de las puntocom fue menor que las expectativas, simplemente querían subir a bordo.

Uno de los mejores modelos para pensar sobre este tipo de comportamiento es el modelo de umbral de Mark Granovetter, profesor de sociología en la Universidad de Stanford. Imagina a 100 potenciales alborotadores que se mueven en una plaza pública. Cada individuo tiene un “umbral de disturbios”, el número de manifestantes que esa persona tendría que ver para unirse al motín. Digamos que una persona tiene un umbral de 0 (el instigador), uno tiene un umbral de 1, uno tiene un umbral de 2, y así sucesivamente hasta 99. Esta distribución uniforme de umbrales crea un efecto dominó y asegura que ocurrirá un disturbio. El instigador rompe una ventana con una roca, una persona se une, y luego cada individuo se acumula una vez que el tamaño del motín alcanza su umbral.

Si en lugar de “unirse al disturbio” se sustituye por “comprar acciones de las puntocom” obtendrás la idea. El punto es que muy pocos, salvo el instigador, piensan que los disturbios son una buena idea. La mayoría probablemente evitaría los disturbios. Pero una vez que el número de otros disturbios alcanza un umbral, saltarán dentro.

Los grandes inversores no son absorbidos por el vórtice de la influencia. Para eso necesitas que no te importe lo que otros piensan de ti, que no es natural para los seres humanos. De hecho, muchos inversores de éxito tienen una habilidad que es muy valiosa en la inversión pero no tan valiosa en el resto de los aspectos en la vida: una descarada desatención por las opiniones de otros. El éxito implica considerar diversos puntos de vista, pero en última instancia, dar forma a una tesis que está bien pensada y fundamentada aunque esté alejada del consenso. La multitud está a menudo en lo correcto, pero cuando no tiene la razón, necesitas la fortaleza psicológica para ir en contra de ellos. Esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo, especialmente si entraña riesgo en la cartera (lo que suele ser frecuente).

9. Tamaño de la posición (maximizar la rentabilidad

Para tener éxito en la vida en general hace falta tener en cuenta conocer la probabilidad de que algo ocurra, la administración del dinero y conocerse a uno mismo. Los grandes inversores toman nota de estos tres puntos, pero la gestión del dinero es la que menos atención recibe en la práctica de la inversión.

El libro “Bringing Down the House” de Ben Mezrich cuenta la historia de media docena de estudiantes del MIT que realizó un sistema de conteo de cartas para ganar mucho dinero en Las Vegas. Su sistema tenía dos partes. El primero era el método para contar las cartas. Aquí, los miembros del equipo avanzaron a diferentes mesas y desarrollaron una señal para indicar cuándo las probabilidades parecían buenas. Pero la segunda parte del sistema es comúnmente pasada por alto. Los miembros del equipo sabían exactamente cuánto apostar, dadas las probabilidades en la mesa y el tamaño de su cuenta.

Del mismo modo, el éxito en la inversión tiene dos partes: la búsqueda de dónde invertir y aprovecharse a través la cantidad adecuada de allocation. Casi todas las empresas de inversión se centran en qué invertir, mientras que el allocation generalmente obtiene mucha menos atención. La construcción apropiada de la cartera requiere especificar un objetivo, identificar un conjunto de oportunidades y tener en cuenta ciertas restricciones (liquidez, caídas, apalancamiento).

Las respuestas a estas preguntas sugieren una política apropiada con respecto al dimensionamiento de la posición y la construcción de la cartera. Los enfoques más comunes se basan en la media de la varianza (maximizar la rentabilidad para un determinado nivel de riesgo) y el Criterio de Kelly (maximizar la rentabilidad media de una cartera). El enfoque que tiene más sentido depende mucho de tus objetivos, oportunidades y limitaciones. Pero el punto general es que la mayoría de los inversores hacen un mal trabajo con el tamaño del allocation y los grandes inversores son más eficaces en ello.

Ed Thorp es uno de los mejores inversores del último medio siglo. A principios de los años sesenta, escribió el libro “Beat the Dealer”, que explicaba el conteo de cartas en el blackjack como un medio para ganar ventaja, así como una estrategia de apuestas basada en el Criterio de Kelly para aprovechar esa ventaja. El equipo del MIT fue su progenie intelectual. Sus rendimientos como inversor son extraordinarios. Durante los casi 30 años que terminaron a finales de los 90, las inversiones de Thorp habían crecido a una tasa anual del 20% con una desviación del 6%. Thorp ha sido uno de los que han explicado el Criterio de Kelly de la forma más completa con sus beneficios, desventajas y consideraciones prácticas.

Los buenos inversores entienden que encontrar ventaja y apostar en ella apropiadamente son ambos esenciales para el éxito a largo plazo.

10. Lee (y mantén la mente abierta)

Grandes inversores como Tod Combs, sugieren leer 500 páginas al día. En un mundo de interminables reuniones y correos electrónicos exigiendo cosas, este objetivo parece inconcebible.

Charlie Munger de Berkshire Hathaway dijo que le gustaba mucho el punto de Albert Einstein de que “el éxito proviene de la curiosidad, la concentración, la perseverancia y la autocrítica. Y por autocrítica, se refería a la capacidad de cambiar de opinión para destruir sus propias ideas más amadas”. La lectura es una actividad que tiende a fomentar todas esas cualidades. Munger también dijo: “En toda mi vida, no he conocido a personas sabias que no lean todo el tiempo. Ninguna, cero”.

Esto también es cierto en el mundo de la inversión. Warren Buffett dedica el 80% de su día de trabajo a la lectura. Ten en cuenta que si estás pasando tiempo leyendo, no estás haciendo otra cosa. Pero muchas personas exitosas están dispuestas a hacer de la lectura una alta prioridad.

En segundo lugar, los buenos lectores tienden a leer material de distintas disciplinas. No leas sólo sobre negocios o finanzas. Amplía el ámbito a nuevos campos. Sigue tu curiosidad. Es difícil saber cuándo una idea de algo completamente distinto puede ser útil.

La investigación muestra que la gente de éxito lee mucho, y lee más por aprender que por entretenimiento. La lectura es su medio principal para continuar su educación. Este hábito es especialmente importante para los inversores, que deben sintetizar una gran cantidad de datos en ideas que se puedan llevar a la práctica

Por último, debes leer material con opiniones distintas o contrarias a las tuyas. Esto contribuye a tener una mente abierta.

Con estos 10 consejos, espero que puedas ser mejor inversor.

La importancia de la disciplina en tu sistema

En las últimas semanas hemos estado hablando sobre una posible corrección importante en los próximos meses.

Timing.

Y aquí es donde vienen las dudas, los cambios en los planteamientos de inversión de última hora, etc.

Hay que ser lo suficientemente flexible como para poder cambiar ciertos planteamientos en situaciones especiales, pero ser muy disciplinado para mantener la estrategia de inversión planteada.

Tu sistema.

# Cuando los mercados están subiendo: everybody happy 🙂

Llevamos casi 8 años viendo los mercados subir. Cuando las bolsas suben durante largos periodos de tiempo nadie habla de paciencia, riesgo o la convicción que es necesaria para mantener las posiciones (los activos donde estás invertido) con alta volatilidad.

Sencillamente porque esto no existe. Y porque nos olvidamos rápidamente de los periodos anteriores turbulentos.

Sin embargo son los momentos donde se pone a prueba la confianza en tu sistema de inversión.

Hablamos de las etapas de corrección donde los mercados llegan a caer entre un 40% y un 60%. Ahí es donde se ve tu “point of pain”.

Hay pocas cosas que testeen mejor la confianza en tu sistema que un mercado en caída.

Un buen gestor es aquel que sabe pilotar estos escenarios, y por eso cobran una comisión y los inversores la pagan tan agusto. Porque estos inversores serían incapaces de gestionar esas turbulencias.

Un inversor particular como tu, que quiera gestionar bien sus inversiones, si quiere hacerlo bien, tiene que estar preparado para esto. Si no, saldrás del mercado en el punto más bajo con la máxima pérdida esperada.

Créeme, esto es así.

Uno de los problemas de los largos periodos alcistas es que surgen nuevos inversores y sobre todo especialistas que no han vivido una crisis financiera, que no han tenido que gestionar una caída como la sufrida en 2008 o en 2000-2002.

Lo veo a diario. Todo el mundo haciendo “backtest” sobre los últimos años (para ir más atrás hay que picar mucho dato en excel) y hacer carteras.
Esos datos están completamente sesgados, porque todo el testeo es la subida de los últimos años.

# Es una experiencia, no una lectura

Las grandes lecciones en la inversión no se aprenden en un libro, en última instancia tienes que vivirlas y sufrirlas cuando vienen mal dadas.

Como cuando te parten el corazón. Ya me entiendes.

Las lecturas y herramientas analíticas te preparan para gestionar mejor los diferentes escenarios, pero la experiencia de ganar y perder es solo tuya.

Nunca olvides esto.

Algunos expertos dicen que no has sido probado hasta que no sufres una catástrofe.

A mi me ocurrió en la caída de 2007-2008. Invertí mis ahorros en bolsa con lo que había aprendido en la universidad y me dí un castañazo de órdago. Pero fue una lección. Como no tenía muchas obligaciones y era joven no sufrí, pero fue una gran lección de humildad.

Las lecciones de los mercados financieros son siempre de humildad.

Los pasos que di posteriormente fueron con pies de plomo.

Tuve la mala suerte de estar en el peor momento para invertir, pero si en lugar de hacerlo en 2006-2007 lo hubiera hecho en 2003-2004, mis inversiones se hubieran disparado por pura suerte y yo hubiera pensado que se debía a mi inteligencia.

¿Cuál hubiera sido el resultado?

Que el castañazo de 2007 hubiera sido 4, 5 o 10 veces más grande y entonces si hubiera tenido un problema de verdad. Además de haber perdido 5 años de aprendizaje tirados a la basura.

# Estas experiencias marcan de por vida

Estos episodios son los que te marcan para siempre como inversor. Puede hacer que pierdas mucho dinero, y dejar de invertir para siempre. Dejar tu sistema.

Y esto es lo último que queremos, porque se perderá la posibilidad de construir un patrimonio financiero creciente que te acompañe toda la vida y te de seguridad material.

# La importancia de seguir tu sistema

Lo más importante es tener un sistema. Da igual que no sea perfecto (nunca lo es), da igual que tenga debilidades. Si tiene sentido, está acorde con tus capacidades tanto monetarias como de tiempo, adelante.

Si lo has estudiado y has visto que en periodos de turbulencias como 2008 se ha comportado razonablemente bien, debes seguir aplicándolo pase lo que pase.

Sobre el papel todo es muy fácil, pero cuando vienen nubarrones es cuando la gente deja de implementar su plan de manera disciplinada.

Me explico.

Es muy fácil dejar de invertir de manera periódica (por ejemplo cada 3 meses) cuando los mercados de renta variable están cayendo en picado.

El problema es que si dejas de hacerlo y tu sistema dice que tienes que invertir cada x meses una cantidad, entonces los resultados de tu sistema, los que esperan, desaparecen. Serán otros.

Y este es uno de los temas que no se entiende. Un sistema de inversión es un conjunto de probabilidades, y la única premisa es que lo ejecutes “siempre”, porque si no el conjunto de probabilidades será necesariamente otro y los resultados serán los de otro sistema diferente, desconocido.

La disciplina más sencilla de seguir es la de “comprar y mantener” (buy and hold). La disciplna de “comprar y vender” es muchísimo más compleja.
Ante la duda, yo siempre te aconsejaré la primera.

¿Solución intermedia?

Destina una parte de tu cartera a comprar y vender, y el resto, la mayor parte, a comprar y mantener.

Es lo más inteligente y sensato. Y tu riesgo está bajo tu control cuando vengan malos tiempos. Tu no estarás bajo el control del riesgo que te hará ir cambiando de opiniones y decisiones.

# Indicadores para adelantar una crisis

El CAPE ST, otros indicadores e información que estoy compartiendo nos están avisando de que algo gordo puede ocurrir.

Vale.

Son herramientas analíticas, sencillas de seguir, desarrolladas para que mejores tu capacidad de tomar buenas decisiones. Pero lo que no quiero, bajo ningún concepto, y estoy aquí para recordártelo, es que modifiquen tu sistema.

¿Para quien es interesante aplicar lo que dicen estos indicadores?

Para aquellos que:

  1. Están comenzando. No cuesta nada esperar unos meses a implementar la parte de tu sistema de inversión a productos cotizados.
  2. Tienen una parte en renta variable que se quieren quitar, como por ejemplo acciones sueltas o algún fondo que se solapa con otros productos.
  3. Tienen un sistema avanzado.
  4. Tienen un allocation de su cartera a estrategias de entrada/salida.
  5. Quieran hacer un rebalanceo fuerte.

Pero si tu cartera de inversión viene de lejos y tienes todo en orden, no modifiques tu sistema por este timing. al menos no lo hagas por la totalidad de la cartera.

Estos indicadores y otras herramientas que iré compartiendo contigo son, sobre todo, herramientas para evitar desastres y mejorar el riesgo y los resultados.

El objetivo no es “obtener más rentabilidad con caídas esperadas”, el objetivo primero es “evitar el desastre y reducir el riesgo en periodos extremos”.

El objetivo segundo es mejorar la rentabilidad en el largo plazo.

Hablamos de decisiones fuertes cada 8 años aprox. O dos veces por década. Mientras tanto a seguir con la implementación de tu sistema.

Disciplina y conocimiento.

Como en la música, el cine o cualquier otra buena obra… muchas veces el “exito” se consigue con un largo silencio. La espera.

En la lista de Forbes 500 no hay traders. Pero si hay muchos invesores de largo plazo.

Como dice la siguiente regla:

“La mayoría de grandes inversores se centran en la interesección entre paciencia y la opinión contraria”.

¿Qué hace a los Millenals inquietantemente diferentes?

Los Millennials están transformando rápidamente la sociedad sin hacer mucho ruido.

Como dato curioso y que demuestra esta afirmación es que durante las primarias presidenciales de 2016 en Estados Unidos, apareció un candidato demócrata que tenía un atractivo indiscutible para la generación Millenial.

¿Cómo es posible que en el partido demócrata, Bernie Sanders que podría ser considerado como un abuelo muy mayor por esta generación joven, pudiera obtener tanto apoyo? ¿Por qué este senador desconocido representó tan claramente las expectativas, aspiraciones y frustraciones de esta nueva generación?

Los Millenials han emergido silenciosamente como una fuerza poderosa y con gran influencia, contrastando sus creencias contra generaciones anteriores como la generación X. Además ya han sobrepasado en número a la generación Baby Boomer.

¿Qué hace distintos a los Milleanials?

La generación Millenial ha crecido durante una era de cambio sin precedentes y que ha influenciado profundamente sus creencias y elecciones.

– Forman familias más tarde. Se casan y tienen hijos más tarde que comparado con generaciones anteriores

– En los EEUU, tienen deudas de estudios que influyen de gran forma en sus elecciones financieras

– Tienen más estudios que cualquier otra generación anterior (teniendo en cuenta las personas con carreras universitarias)

– Hay mucha más inmigración y el ambiente es más multicultural que en otras generaciones.

– La familia es más importante para ellos, y esta generación pasa más horas con sus familiares que generaciones anteriores. Esto es debido a que también racionalizan más los horarios laborales.

– Prefieren vivir en los centros urbanos en lugar del ambiente más rural

– Son la generación más centrada en la tecnología, ya que vivieron el boom de internet desde muy jóvenes, y viven con las redes sociales y estando comunicados permanentemente

– Es una generación que ha sido educada diciéndoles que merecen las cosas en lugar de tener que ganárselas

– Son más tolerantes y reaccionan fuertemente contra las amenazas y el racismo

– Los Millenials ganan un 20% menos en proporción de lo que ganaban los Baby Boomers a la misma edad

Tres grandes diferencias económicas de los Millenials

Vida urbana vs vida rural:

– Prefieren la vida urbana con comercios, entretenimiento, restaurantes…

– Estas ciudades se están expandiendo y son cada vez más grandes

– La experiencia es tan importante como el precio además de valorar la variedad de oferta de este tipo de actividades

– No les gustan las grandes superficies ni los centros comerciales

– Las tasas de propiedad de vivienda están bajando debido a los altos precios y por eso prefieren vivir de alquiler ya sea por elección o por necesidad

Automóviles y economía colaborativa

– Los Millenials prefieren utilizar Uber o coches compartidos

– Las grandes ciudades permiten reducir la necesidad de tener coche propio

– Esto tiene una gran influencia en los consumos de combustible y en la importante venta en la automoción

Venta al por menor y locales comerciales

– Los Millenials prefieren la compra por internet

– No suelen frecuentar los centros comerciales

– Suelen trabajar un gran número de horas y no quieres perder tiempo conduciendo a grandes superficies

– Los locales comerciales lo tienen difícil contra las políticas de devolución fácil o de envíos gratis como Amazon

Grandes diferencias sociales de los Millenials

Seguridad física y financiera:

– Los Millenials valoran la seguridad física y financiera por razones de terrorismo y crisis que han vivido

– Son una generación mucho más ahorradora que generaciones anteriores

Menos materialistas:

– Los Millenials han crecido con todas o casi todas sus necesidades y caprichos cubiertos. Por eso se sienten menos atraídos por buscar satisfacción de las cosas materiales y la acumulación ellas

– Están más motivados por la notoriedad y la influencia

– Pueden poner en peligro el sistema de consumo tan grande que existe

Conclusión

La era de la economía del consumo puede morir conforme los Millenials se conviertan en la economía. Sus motivaciones y expectativas de la vida son distintas a las de generaciones anteriores.

¿Puede el Sistema financiero y la economía tan endeudada permitir el tipo de vida que los Millenials buscan o tenemos que hacer una transición a un estilo de vida menos consumista y además hacer frente a la gran montaña de deuda?

Los Millennials tendrán que navegar por un sistema difícil de prever.

¿Qué se puede esperar de una generación que creció escuchando que cada persona es un ganador que merece un trofeo?

Meditación para inversores

A la hora de invertir a largo plazo, hay ciertos aspectos a los que debemos hacer frente, de forma más psicológica que estratégica:

No tienes mucho control sobre nada

No puedes controlar lo que pasa en el mundo. No puedes controlar a otras personas, cómo actúan, cómo tratan a otros y cómo te tratan a ti. No puedes controlar su codicia. No puedes controlar todo lo que te ocurre a ti.

Todo lo que puedes controlar es cómo respondes a todo eso. Como inversor, no tienes demasiado control sobre mucho tampoco. No decides cuándo y cómo la Fed va a subir los tipos de interés. No decides la rentabilidad del mundo, sus ganancias, márgenes de beneficios, impuestos, tasa de cambio, inflación…

No controlas cómo otros inversores sienten lo que pasará en el futuro y si invertirán aquí o allí.

Estás sumido en lo que los mercados quieran.

Pero controlas cómo respondes a cada uno de esos eventos. Estás en control de hacer decisiones racionales o basadas en el pánico y tus sentimientos.

Estás en control sobre preocuparte o no gracias a tu estrategia por la próxima crisis o tormenta política.

Nunca cambia nada realmente

Cualquiera con 40 años a las espaldas ha visto el pasado y el futuro. Los mercados están hechos por personas, y a pesar de nuestros mejores esfuerzos para entendernos, realmente no hemos cambiado.

Todos tenemos manías, pánico, codicia… Nos encantan los rumores. Queremos creer que somos distintos, que sabemos lo que hacemos, que nuestras acciones son las buenas y el resto se equivoca.

Pensamos que lo que acaba de ocurrir, pasará siempre, a pesar de décadas de historia que dicen lo contrario.

Los mercados suben y bajan. Las compañías se privatizan, otras tienen grandes subidas en los mercados, otras quiebran. A veces la misma compañía hace todo en un periodo muy corto.

Los mercados son cíclicos y eso es lo que no va a cambiar.

Puedes aguantar esto (o no)

Cualquier cosa que pase en los mercados, la economía, el mundo, todo pasa. Y si no pasa, se habrá acabado de todas formas.

En 2008 parecía que era el final del capitalismo y los mercados, y los mercados han continuado como siempre en la historia.

La economía y los mercados se recuperarán de la próxima crisis. O todo habrá acabado.

Sé indiferente a lo que no marca ninguna diferencia

Éste es el mejor consejo que cualquier inversor debería recibir. Es muy fácil tener información. Ganancias de una empresa, proyecciones, datos económicos, inflación, sentimiento de los consumidores… lo que quieras.

Hay suficientes datos para demostrar lo que quieras. ¿Un mercado bajista? Tienes datos sobre caídas, márgenes muy altos, sobreprecios, el ciclo que se ha mantenido mucho tiempo… ¿Un mercado alcista? Las ganancias siguen creciendo, la inflación ayuda al mercado, los precios suben, los consumidores siguen gastando, el desempleo baja…

Lo que quieras encontrar, lo vas a encontrar para demostrar tu teoría.

Todo esto no te debe afectar como inversor. Tienes tu estrategia y debes seguirla sin escuchar todas esas noticias que no aportan nada. Así que sé indiferente.

Cuando mantener es lo más difícil

Todo eso lleva a mantener el dinero en los momentos difíciles. Hacer crecer el dinero en los mercados no es fácil. De hecho siempre es difícil.

Convencerte de comprar cuando el mercado está cayendo es difícil. Mantener el dinero cuando el dinero sube es difícil. Pensar en qué hacer en un mercado plano es difícil. Ver a otros ganar más dinero que tú en la bola es difícil. Seguir un plan cuando las cosas no van bien es difícil. Siempre va a haber una razón para hacer algo en contra de tus intereses.

Dos de las principales razones por las que la gente vende acciones es porque bajan, pero también porque suben. Cuando suben, tienen miedo que si no venden, después venderán a un precio más bajo. Cuando bajan, venden por miedo a que sigan bajando.

Tenemos más miedo de perder que de ganar.

Dependiendo del ciclo económico en el que estamos, siempre va a haber una parte difícil por la que mantener la inversión. Alguien que haya vivido en sus carnes alguna crisis, es algo que no olvida. Pero el que ha conseguido mantener la inversión, ha visto que realmente funciona. Por muy difícil que sea.

Cuanto más suban las acciones, más nerviosos van a estar los inversores con la próxima crisis. Cada día salen noticias que anuncian la próxima crisis, desde hace años. Es siempre difícil saber a quién creer y qué hacer en estos casos.

Esto es lo que tenemos claro cuando invertimos:

–        Sabemos que los mercados de acciones son el mejor activo en el largo plazo

–        Sabemos que los mercados, de media, suben 3 de cada 4 años.

–        Sabemos que los mercados tienen volatilidad y cae el valor.

–        Sabemos que de media, los mercados caen un 5% unas 3 veces al año

–        Sabemos que de media, los mercados caen un 10% una vez al año

–        Sabemos que de media, los mercados caen un 20% una vez cada 3-5 años.

El problema de todo esto es que no sabemos en qué momento va a llegar esa cara negativa que nos traerá una “sana corrección” del 5% o si se convertirá en un “perjudicial” mercado bajista con una caída de un 30%.

No son los productos que compras y vendes los que te dan dinero. Son los productos que mantienes.

Mantener en un mercado alcista, te hace preocuparte por cuándo van a llegar esas caídas. Y mantener en un mercado bajista es más duro porque no sabes dónde está el final.

Así que la pregunta es: ¿cómo te aseguras que puedes mantener durante un mercado alcista y sobrevivir en un mercado bajista?

Es algo que cada inversor debe encontrar para su caso particular. Pero una inversión diversificada mantenida en el largo plazo es una cartera ganadora.

Tratar de hacer decisiones en tiempo real según lo que creemos que pasará en el mercado nos llevará a la ruina, ya que nuestras emociones se confunden con los datos que podemos llegar a leer.

La emoción es nuestro mayor enemigo y no nos permite tomar decisiones racionales.

Hay muchos inversores que tratan de superarse a sí mismos tratando de superar el mercado. Pero eso no lo van a conseguir la mayoría de inversores. Debes tener un plan antes de que ocurra la próxima crisis que te permita mantenerte durante ella.

Lo importante es tener un buen allocation, rebalancear de vez en cuando y sobre todo, no hacer nada durante la mayor parte del tiempo. Dejar que tus inversiones continúen con el plan.

Mantenerte en tu estrategia también puede ser difícil si no se tiene un buen allocation antes de que lleguen los malos tiempos, o si no se ha previsto este escenario.

El buy&hold es muy simple, y también complicado de mantener por todo esto.

La paradoja de querer estar invertido durante los mercados alcistas pero que tenga poco impacto emocional las caídas es algo que cada inversor debe sobrellevar.